La coma de la gracia

Mi traducción de “The Comma of grace”, el artículo original lo pueden encontrar aquí

Cómo escribí antes, en una Pascua estuve involucrado en una competencia de gritos con un individuo durante la busqueda de los huevos de pascua. Toda la cosa fue exactamente cómo Jesús nos imaginó  honrando ese día.

Estábamos en el “Country Club” de mis suegros, donde siempre me hace sentir un poco extraño. Ciertamente somos ricos de una manera global, pero creo que todos ellos se dan cuenta que soy un visitante. Siento que todos los miembros reales pueden oler la clase media en mí. (La cual por cierto huele como frambuesa madurada al sol y a pies).

Así que después de señalarle a mi hija de 5 años donde estaba escondido el huevo dorado, él me grito por hacer trampa. Le dije que su visera blanca lo hacía ver como un planificador financiero quien estaba usando su “uniforme casual”. Todo el asunto se salió bastante de control. (No dije eso, pero lo pensé después cuando iba manejando a casa, que es donde la mayoría de mis regresos ocurren).

Este año, pasamos la Pascua en “Chapel HIll” en la iglesia de mis padres. Parado ahí esperando que la busqueda del huevo empezara tuve un flashazo de regreso a esa avalancha de rugby de hace un año. Tal vez siempre recuerde ese momento en la Pascua, pero hay algo más importante que no olvidaré. Algo de lo que ya había escrito anteriormente.

Estoy hablando de la “coma de la gracia”.

Lo encontré en Lucas 22. En ese capítulo, Jesús es llevado, Él se dirige a la cruz. Un millón de profecías se están cumpliendo y el caos está apareciendo entre los discípulos que hasta ese momento habían jurado servirle hasta la muerte. En medio de eso, Él toma aparte a Simón porque sabe que Simón pronto lo traicionará.

Él le dice a Simón en Lucas 22:31-32:

“Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte;”

Y luego, Él deja caer las 9 palabras de las que no puedo dejar de escribir lo suficiente. Las 9 palabras a las que a menudo vuelvo cuando he fallado y he fracasado y me siento desesperanzado indigno de esperanza.

Jesús le dice a Simón:

“Y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos”

Ves lo que Jesús está diciendo en la primera parte de esa oración, “Y tú, una vez vuelto”? Él está diciendo:

Tu vas a fallar.
Tu vas a caer.
Tu vas a perder.
Tu vas a hacer compromisos y los vas a romper.
Tu no siempre vas a ser el hombre que tu familia necesita.
Tu vas a pecar.
Pero, pero, pero, tu volverás.

Tú vas a regresar.  Conocerás la redención. Tu vas a conocer el regreso. Tu conocerás a un Dios que no solamente permite los “regresos” sino que además los celebra.

Cuando leo la frase “Y tú, una vez vuelto”, lo leo fuerte, es una imagen fantástica de como en realidad se mira la gracia.

Y entonces, si vas muy rápido, perderás de vista la coma. Perderás de vista el espacio que aparece calladamente entre el siguiente pensamiento. Lo perderás de vista porque como yo, puede que leas mal la segunda parte de la oración.

Esto es lo que dice

“Y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos”.

Pero así es como nosotros lo escribimos a veces:

“Y tú, una vez vuelto, arrepiéntete por largo tiempo y mantente lejos de mí hasta que estés lo suficientemente limpio para regresar a mi presencia”

“y tú, una vez vuelto, por favor mantente alejando de cualquier oportunidad de ministerio. Estás demasiado roto para poder ayudar a otras personas. Cómo puedes ministrar a otros cuando tu vida está tan arruinada?”

“Y tú, una vez vuelto, aquí hay 57 cosas que necesitas hacer para que de esta manera te ganes de vuelta mi buen favor”.

¡Pero Cristo no hace eso! Él deja caer una coma como una granada.

Él nos da el regalo de la coma y luego nos pide que fortalezcamos a nuestros hermanos. No que nos azotemos nosotros mismos con látigos emocionales. O que nos tiremos en hoyos de lástima. O que nos mantengamos en las sombras de la iglesia, con miedo a que nos vean.

Él te quiere. En sus brazos. A Su lado. Rodeado y libre en Su presencia.

No porque lo merezcas o que lo hayas ganado o porque seas perfecto. Sino por la Pascua. Simplemente. A todos nos dio la coma de la gracia.

 

Anuncios

Marzo: El inicio de las sanidades sobrenaturales

Jesús

 

Esto que está pasando en mi congregación, y específicamente en el grupo de jóvenes, es algo que no me puedo quedar callado, es algo tan maravilloso, tan grande el ver cómo Dios nos ha empezado a usar para traer Su reino acá a la tierra, que se haga Su voluntad, cómo está escrito en el Padre Nuestro, “Hágase Tu voluntad,  cómo en el cielo, así también en la tierra”. Dios desde el año pasado empezó a tratar con nosotros por medio de un pastor que vino de Canadá, de Verbo Toronto, y nos demostró que vivir en los sobrenatural debiera ser algo “normal”, algo que todos los días pudiésemos experimentar, que entrar a esa esfera de lo sobrenatural no debiera ser algo que experimentáramos muy de vez en cuando y solo por unas cuantas personas “especiales”.

Este año en el grupo de jóvenes decidimos (o debería decir, el Espíritu Santo nos guió) empezar a estudiar sobre esto, tomar como guía un libro que se llama “El Poder Sobrenatural de una mente transformada” de Bill Johnson. Empezamos a tomar como guía las experiencias que este pastor ha tenido en su iglesia y las cosas que han ido descubriendo a lo largo de los años acerca de lo que es vivir constantemente viendo el poder sobrenatural de Dios, realmente nos ha cambiado. Hay una pregunta que personalmente me tocó hasta el fondo del alma y que me hizo reflexionar acerca de nuestro vivir Cristiano, y la respuesta fue directa al blanco.

¿No estás cansado de hablar acerca de un evangelio de poder y no ver demostraciones de él? ¡Sí, Bill, estamos cansados, realmente lo estamos!

Fue algo que me movió internamente de una manera brutal, y a la vez me emocionó, porque me di cuenta que hay muchísimo más de lo que yo había estado viviendo como Cristiano, esto es el inicio de un cambio radical en mi vida, ya no pudo seguir viviendo como lo había hecho, y Dios me ha demostrado que es posible ser usado de una manera distinta, demostrando Su poder diariamente.

Antes de contar mis experiencias, tengo que hacer la salvedad que el Poder Sobrenatural de Dios no solo se manifiesta en sanidades, sino en otras muchas cosas, palabra de ciencia, interpretación de lenguas, liberaciones, profecía, entre otras. Pero El Señor me ha permitido ver sanidades, que es lo que voy a compartir.

La primera sanidad que pude ver sin quedar duda, fue el año pasado en diciembre, cuando mi mamá luego de tener un dolor en el hombro por varios días, en una noche de sanidades en mi congregación, un amigo oró por ella, y el dolor fue quitado casi en su totalidad instantaneamente, al siguiente día hasta se le había olvidado que tenía ese dolor, se fue por completo. Eso fue lo que me hizo “click” para entender que sí era posible que Dios sanara de esa manera tan instantánea y sobrenatural.

Es solo por Su gracia

La segunda sanidad, fue cuando oré por mi papá por un dolor que tenía en su ojo derecho (ha estado bajo un tratamiento por una retinopatía que le diagnosticaron) al terminar de orar para echar en el nombre de Jesús ese dolor mi papá me dijo que ¡¡se le había ido!!, ¡¡gloria a Dios!!, fue instantáneo, fue completo, no había duda que Dios se lo había quitado. Ver eso fue una gran demostración para mí, casi saltaba de la alegría porque Dios me había usado y yo había presenciado esa sanidad completa de ese dolor.

Después de esto quedé convencido que Dios me podía usar para echar fuera dolores, y por que no creerlo, también sanar otros tipos de enfermedades, y efectivamente Él me lo ha demostrado a lo largo de este mes, ha sido maravilloso.

Es increíble contarlo, incluso hay momentos en los que no me lo creo, pero Dios ha sido fiel y me ha usado indudablemente, y también quiero hacer énfasis que no es porque yo sea muy bueno, o no cometa pecados, todo esto ha sido exclusivamente solo por Su gracia, porque de otra manera no podría ser ¡jamás! tampoco es mío el mérito de creerle y dar ese paso de fe, porque también la fe es don de Dios.

Después de ver que era posible ser usado en esas sanidades, empecé a atreverme a orar por otras personas, y por Su misericordia he visto cómo dolores se han ido, pero también he orado y hay dolores o malestares que no se van, no entiendo por qué, pero lo que sí sé es que es por la soberanía de Dios, cuando Dios decide que la persona siga con el dolor es por algo bueno (no que el dolor sea bueno, aclaro) Dios es soberano y así lo ha decidido, con los ojos me mi papá he orado y no se ha sanado y he comprendido que Dios tiene un propósito, sin duda alguna.

Un día mi jefe iba con dolor en la rodilla porque se había lesionado el tendón, oré y el dolor se fue bastante, según me dijo. Una noche oré por una señora que tenía un dolor en el pulmón derecho desde un día antes, y fue sana. Un amigo se había lastimado la rodilla jugando fútbol, tenía dos semanas con el dolor y luego de la oración también fue sano. Una amiga tenía mucho dolor en la espalda y el cuello, después de la oración no se fue por completo el dolor, pero sí gran parte, a veces no entiendo porqué el dolor no se va completamente, pero sé que Dios sigue obrando, ahora después de algunos días ella esta bien.

Una sanidad que fue tan grande y alegre fue cuando una mi tía que la acaban de operar (hace un poco más de un mes) tenía dolor en la herida y le costaba mucho caminar, sentarse o ponerse en pie. La llevé a su casa luego de visitar a mi papá en el hospital (estuvo un par de días ahí) y enfrente de su casa, dentro del carro, le dije que quería orar por ella, ella aceptó y luego de la oración ella se pudo poner en pie y sentarse sin NINGUNA dificultad, el dolor se había ido por completo, su expresión en el rostro cambió tanto, cambió a alegría, a gozo!! y además me dijo que sentía los pies como después de usar tacones y quitárselos, sentía tan rico los pies, hasta el día de hoy no tiene dolor alguno.

Ese par de días que mi papá estuvo en el hospital me dijo que de tanto estar en la camilla le dolía la espalda baja, el Señor le quitó el dolor, de primero me dijo que sentía como dormido esa parte, como que le hubieran puesto un parche, cuando me despedí de él esa noche, antes de irme le pregunté si le dolía, me dijo sorprendido que ya no, no se había dado cuenta en que momento se había desparecido el dolor por completo, pudo dormir bien esa noche.

Y lo último que he visto, fue cuando al papá de mi novia que ha estado enfermo por varios días, incluso estuvo en el IGSS por dos meses, se le había estado subiendo amónio a la cabeza, y cuando pasa eso se desconecta de la realidad y como actúa como que no estuviera en sus cabales. El viernes 28 de este mes, llegué a su casa porque un día antes mi novia me había dicho que oráramos por nuestros papás, cuando llegué él se sentía un poco mal por lo del amonio, se sentía como flotando, no podía hablar bien, tartamudeaba un poco y no podía pronunciar bien la letra “r”, sentía la cabeza como hinchada, también sentía como un miedo. Oramos por él, y de primero me dijo que no sentía nada, volvimos a orar y me dijo que empezaba a sentir un dolor en el centro de la cabeza, pero era un dolor como que se estuviera limpiando algo, como que se estuviera deshaciendo algo dentro de su cabeza, volvimos a orar y dijo que sentía como que había un “río” que estaba pasando dentro de su cabeza, y estuvimos un rato con él y gracias a Dios todo lo que sentía se empezó a ir!!, ¡¡Gloria a Dios!!, el miedo se fue, ya no sentía la cabeza gigante, empezó a hablar bien, todo fue en cuestión de unos 15 minutos. Dios nos había demostrado otra vez Su poder.

Todo esto está pasando, y otras cosas que por no hacer grande el post no cuento, es sorprendente cómo a través de la renovación de nuestra mente empiezan a pasar cosas sobrenaturales, y es porque ya no miramos a Dios como antes lo hacíamos, ahora le creemos de una manera diferente y Dios es fiel, sabemos que esto es solo el principio y vendrán otras muchas cosas a toda mi congregación, a empezado un tiempo en que Dios nos levantará de una manera que no imaginábamos, empezarán a fluir dones para el servicio entre nosotros y para darle la gloria solo a quien se lo merece, ¡¡Gloria solo a Dios!!