Graduado de Ingeniero en Ciencias y Sistemas

Este post había querido escribirlo por tanto tiempo, que ahora que lo escribo es casi irreal.

Ayer fue un día perfecto, no hay palabras para explicar todos los sentimientos que sentí ayer, desde que entre a la universidad, no para recibir clases, si no para realizar mi exámen público que me acreditaría como Ingeniero en Ciencias y Sistemas, se sentía tan diferente la facultad. Había llegado con mi papá y estaba esperando la hora para pedir mi toga, que cuando me la entregaron y la señora que me la estaba entregando y midiendo me decía “Le queda bien ingeniero?” creo que fue la primera vez que realmente sentía que sí merecía que me dijeran así, aunque todavía no era cierto, faltaba todo el acto.

Con mi papá
Estaba por cumplir un anhelo que tenía en mi corazón por muchos años, desde el primer año que entre a la U, que era ser investido por mi papá, darle ese orgullo tanto a él como a mi mamá y mis hermanos, y estaba a tan poco tiempo de que así fuera.

Todo ese tiempo de espera hasta que empezamos a formarnos para entrar al auditorium era de nervios, quería que todo saliera perfecto, y perfecto talvez no me refiero a que sin ningún error, porque también esperaba que hubieran cosas que son únicas de este tipo de eventos, nerviosismo, espectativa, errores a la hora de exponer, mucho sentimiento, no se, tantas cosas inolvidables.

Todo el acto fue increible, desde que me llamaron para que entrara al auditorium, caminar por el pasillo todos viendome, cuando me llamaron para exponer, cuando nos llamaron para formarnos porque los padrinos nos iban a poner la toga, y ESE fue el momento mágico, iban diciendo que significaba cada una de las partes, mientras mi papá me iba poniendo la toga, yo estaba muy emocionado, y fue irreal cuando todo el público nos empezó a aplaudir sin parar, había cumplido la meta que me había propuesto, todo, absolutamente todo el esfuerzo hecho durante toda la carrera había valido la pena tan solo para vivir esos momentos, como dijo un amigo (Jorge), no podía evitar reir mientras se me llenaban los ojos de lágrimas, todo es sublime en esos momentos, es una felicidad que no se entiende, que no se explica.

Lo siguiente despues de terminado el acto, fue recibir las felicitaciones de mis familiares y amigos, mi mamá se acerca y me abraza y me dice muchas cosas, las lagrimas que se habían quedado al borde de mis ojos por fin salen, no me puedo aguantar más, no quiero aguantarme más, son las lágrimas más dulces que he llorado, exagerado? creo que no, es más, creo que no puedo describirlo completamente bien, es demasiada la emoción, son momentos únicos en mi vida, nadie me los arrebata ya, doy gracias a Dios por haber preparado este día.

Y es como termina este día tan especial para mí, culminé mi carrera, faltan muchos otros logros más, pero no pienso en eso ahora, este es momento solo de disfrutar, de saborear mi triunfo, que por fin puedo decir que soy Ingeniero en Ciencias y Sistemas

Anuncios