Bautizado por el Espíritu Santo ….

El día de ayer fue de esos días que marcan de una manera especíal y única la vida de un hijo de Dios. Algo por lo que mucho tiempo dude que me iba a pasar por fin pasó, sin que yo lo hubiera pensado en todo el día que iba a pasar, no tenía la más minima idea de lo que Dios tenía preparado para mí.

Fue un mes en el que todos los jueves se estuvo recibiendo un curso de Sanación en mi iglesia. El objetivo era enseñarnos los pasos y condiciones que se tienen que dar para que ocurra un milagro de sanación. Ayer que terminaba dicho curso hice un ayuno completo, solo iba a cenar y todo el día me estuve solo con agua, al concluir el curso de último la señora que impartió el curso pidio que pasaran adelante los que tuvieran algúna dolencia, quienes quisieran recibir la unción de sanación para sanar a otras personas, y también los que no habían sido bautizados por el Espíritu Santo. Yo pasé por dos cosas, por una dolencia que tenía y también porque no me había bautizado.

Pasó orando por mí por la primera petición que tenía a Dios y le dije que tenía y oró por mí por mi sanación (Declaro que estoy sano por el poder de Dios) y como yo quería ser bautizado me quedé parado donde mismo para que al regresar orara por mí de nuevo.

Antes de que regresara a donde yo estaba le hice una petición a Dios, hice un pacto con Él, le dije que si me bautizaba con el Espíritu Santo en es momento yo le ofrecía algo a cambio, Cuando ella regresó me dijo “te hace falta algo”, y yo le contesté “sí, todavía no me he bautizado en el Espíritu Santo”, y me dijo “ah, esta bien, repite despues de mí esta oración”. Me guió en una oración que no recuerdo bien, me acuerdo que le pedía a Dios que me bautizara y que lo confirmara con un Don de Lenguas. Luego de esto me dijo “repite despues de mí estas palabras” y empezó a hablar palabras en lengua y yo la seguí, creo que si mucho alcanze a repetir 3 o 4 palabras que me dijo, y de repente pasó, empecé a sentir que mi lengua se movía sola diciendo palabras que no entendía!, y solo logré oír que ella me dijo “oh! lo estás haciendo”, y yo ya no podía parar seguía diciendo cosas que no comprendía, pero eso solo duró un momento, porque despues empecé a hablar por mi propia cuenta lo que yo pensaba y al quererlas hablar en “español” no podía, solo seguía saliendo de mí esa lengua extraña, pero ahora ya entendía lo que decía porque había tomado control de esto.

En un principio creí que yo me estaba inventando lo que estaba hablando (si, fui escéptico por un momento, porque no creía lo que pasaba, era tan maravilloso, ahora no cabe duda en mí) pero me dí cuenta que cuando repetía una misma oración las palabras extrañas también eran las mismas, y cuando decía otra oración las palabras cambiaban correspondiendo a esta nueva oración, todo de la manera más espontánea.

Mientras estaba hablando en esa lengua, sentí que se me adormecían los brazos y las piernas, pero de una manera extraña, sentía como que flotaba, solo pude incarme y postrame a Dios, y seguirle alabando en esa lengua. No sé cuanto tiempo estuve así, quizá una media hora o más, solo seguía oyendo también al grupo de Alabanza y yo no podía parar y tampoco quería, empecé a llorar profundamente.

Al rato de estar así llegó una señora que le tengo aprecio, a ella y a toda su familia, por su valentía, por su coraje, me empezó a dar una palabra de parte de Dios, era exactamente lo que yo quería oír, solo Dios pudo haber hecho eso, y luego me dejó ahí que siguiera disfrutando del bautizmo. Empecé a oír despues de mucho tiempo que ya estaba terminando la reunión y aunque yo no hubiera querído me calmé y apenas caminando me fui a sentar, con algo de esfuerzo hablaba español de nuevo, pero a veces las palabras se me confundian con las palabras de esa lengua, realmente maravilloso.

La señora que había orado por mí, quien me guió en la oración me dijo que orar en lenguas es muy poderoso, que lo hiciera siempre y pues eso haré, no podría dejar de hacerlo, ni lo voy a poder dejar de hacer nunca.

Cuando estaba ya sentado seguía sin poder creer lo que me había pasado, pero solo le daba gracias a Dios por ese regalo maravilloso, no sabía lo que Él tenía preparado para esa noche de ayer, me sorprendió una vez más, ese es mi Señor! cuan grande es tu amor Padre.

Ahora estoy feliz, porque pude sentír a Dios como núnca lo había sentido, llegué a tener dudas (no de Él, si no de ciertas cosas), pero con lo de ayer ya no tengo ninguna porque lo he experimentado en todo mi ser, con todo mi Espíritu, con todo mi cuerpo donde se desbordaba todo el Espíritu de Dios, no pude contenerlo.

Y pues ahora solo quiero cuidar ese regalo que me dio Dios, quiero conservarlo para siempre y nunca perderlo, quiero volver a experimentar eso que sentí, no se que tenga preparado Dios de ahora en adelante, pero sé que me seguirá sorprendiendo. Garasha pareshanto.

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